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    Las 7 cosas que hay que hacer en la Isla de Pinos


    Resumen
    • 1. La Bahía de Oro
    • 2. El pico N'Ga
    • 3. Pirogue en la Bahía de Upi
    • 4. Restos de la prisión
    • 5. Bahía de Kanuméra
    • 6. La Cueva de la Reina Hortense
    • 7. La aldea de Vao
    • ¿Cómo llego a la Isla de Pinos?
    • - Desde Nueva Caledonia
    • - Desde Francia
    • ¿Dónde alojarse en la Isla de Pinos?

    ¿Vas a Nueva Caledonia, hacia la Isla de Pinos? Descubra nuestros puntos de interés de este paradisíaco destino, para una estancia de postal!

    Situada al sur de Nueva Caledonia, la Isla de los Pinos es sin duda el destino emblemático de este maravilloso archipiélago del Pacífico. Su laguna turquesa bordeada de playas de arena blanca, sus cálidos habitantes y las Araucarias que se encuentran a lo largo de la costa hacen que este pequeño paraíso sea inolvidable. Visitar la Isla de Pinos te sumerge en el corazón de la cultura oceánica, donde las tradiciones ancestrales se viven en armonía con la naturaleza.


    ¿Qué hacer en la Isla de Pinos? ¿Cuáles son los lugares de interés que hay que visitar? Este artículo te llevará al descubrimiento de esta joya en el fin del mundo.

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    1. La Bahía de Oro

    La piscina natural de la Bahía de Oro ofrece un paisaje impresionante. Nadar en sus aguas cristalinas es delicioso. Un verdadero acuario al aire libre, su cuenca de corte coralino, protegida del océano, es ideal para observar la vida submarina. A los niños melanesios les encanta lanzarse a las olas que salpican las rocas. Para los Kuniés, habitantes de la Isla de Pinos, el lugar es sagrado, como muchos otros en esta tierra llena de mitos y creencias.


    Toma quince minutos de caminata a través de un pequeño sendero para llegar al sitio. Es posible llegar a la piscina natural en piragua desde la bahía de San José. En las inmediaciones, en la Bahía de Oro, no se pierda la degustación de langosta local en un ambiente sublime, con los pies en el agua.

    2. El pico N'Ga

    ¿Tienes ganas de levantarte para admirar la laguna? Los excursionistas que se pregunten qué hacer en la Isla de Pinos estarán encantados de saber que hay una vista extraordinaria de los islotes, ¡a sólo doscientos sesenta metros sobre el nivel del mar! En dos horas de caminata, se llega a la cima del pico N'Ga por un paseo bastante deportivo que requiere un calzado adaptado. Una vez allí, el paisaje se abre a las bahías de Kuto, Kanuméra y el islote Brosse. Para la anécdota, este islote se llama así simplemente porque tiene la forma exacta de un cepillo de pelo, con un mango representado por una gran línea de rocas y las cerdas por los pinos que apuntan al cielo!

    Hay un cargo por la entrada al sendero (un poco menos de dos euros). Aquí, como en toda Nueva Caledonia, la confianza está a la orden del día: seguramente no verá a nadie, pero una pequeña caja está destinada a recoger su entrada.

    3. Pirogue en la Bahía de Upi

    La Isla de Pinos tiene mil tesoros y la Bahía de Upi es uno de los más valiosos por descubrir. Navegar en sus aguas claras a bordo de una piragua tradicional es una experiencia auténtica. La travesía te lleva a encontrarte con tortugas, rayas y delfines, en medio de grandes rocas de coral que parecen flotar como por arte de magia. El barco está compuesto por un casco principal y un péndulo tallado en un tronco que le da una mejor estabilidad.


    Es desde la bahía de San José que saldrá en compañía de su pirómano. En la bahía de Upi, el espectáculo está en todas partes: pinos columnares, el pico N'Ga que domina la tierra, rocas de coral, fondos marinos... "La isla más cercana al paraíso" no ha terminado de seducirte!

    4. Restos de la prisión

    Visitar la Isla de los Pinos es, sobre todo, disfrutar de un entorno natural excepcional. Sin embargo, sería una lástima perderse la conmovedora historia de la isla y sus habitantes. Los Kuniés gobernaron la isla hasta el siglo XVIII. Luego llegaron los primeros misioneros europeos y las autoridades francesas procedieron a establecer una colonia penitenciaria en 1872. Tenía la intención de acomodar a los condenados políticos, que luego fueron llamados deportados. Utilizado hasta 1909, el sitio vio la llegada de tres mil comuneros de París y bereberes argelinos.

    Los restos de la prisión, gradualmente enterrados por la vegetación, son testigos de este doloroso pasado. Se pueden ver ruinas en varios lugares de la isla, sobre todo cerca de la bahía de Kuto donde estaba la administración de la prisión. Es en su camino hacia la playa, a lo largo de la carretera municipal, que se encontrará con los principales edificios donde vivían los deportados.

    5. Bahía de Kanuméra

    Al suroeste de la Isla de Pinos, Kanuméra es una pequeña bahía paradisíaca.

    Su playa de arena blanca y fina, su forma y su inmensa roca en medio de la cala le dan un encanto idílico. La imponente formación de coral está rodeada a ambos lados por agua turquesa transparente. El espectáculo es mágico y ofrece una hermosa sesión de snorkel: peces multicolores, corales, conchas, tejidos a rayas... ¡e incluso tortugas! La Roca del Tabú, como la llaman los Kuniés, es sagrada. Está prohibido subir allí a menos que un habitante te invite, pero puedes admirarlo con un remo o un kayak. El hotel Ouré Tera, situado al final de la cala, es el lugar ideal para disfrutar de la puesta de sol con un delicioso cóctel. ¡Eso es también lo que significa visitar la Isla de Pinos!


    Cerca de Kanuméra, la Bahía de Kuto, mucho más grande, permite al visitante un agradable paseo por su inmensa e inmaculada playa.

    6. La Cueva de la Reina Hortense

    Si todavía estás buscando qué hacer en la Isla de los Pinos, explorar las cuevas locales es tan encantador como místico.

    La Cueva de la Reina Hortensia es la más conocida de todas. Prometido desde muy joven al futuro gran jefe Samuel, el soberano es famoso por haberse enfrentado a las autoridades francesas cuando éstas quisieron exiliar a los isleños para recuperar su tierra para la recepción de los deportados. La cueva fue su refugio durante las guerras de sucesión entre 1855 y 1856.

    Hoy en día, inmerso en una exuberante vegetación, se llega a él por un pequeño camino a lo largo de un arroyo. Deje que sus sentidos se sumerjan en la flora local: helechos arborescentes, árboles de mango, kaoris, cocoteros, flores tropicales... La entrada de la cueva en el acantilado es impresionante con sus estalactitas gigantes, lianas y raíces de banano. Un oscuro túnel te lleva al final de la cueva donde te espera un hermoso tragaluz.

    7. La aldea de Vao

    Visitar la Isla de Pinos también significa descubrir la vida cotidiana de sus habitantes. Construido alrededor de una magnífica y colorida iglesia que data de 1860, el pueblo de Vao es el único pueblo real de la isla. El ayuntamiento, el dispensario, la escuela y las principales tiendas están agrupadas allí. Todos los miércoles y sábados, a partir de las seis de la mañana, se celebra un pequeño mercado de frutas, verduras y pescado locales.

    Un consejo: levántese temprano para disfrutar del pintoresco ambiente del lugar tomando un pequeño café en la gran mesa central. Los productos más populares, como el limón o el pescado, se venden muy rápido y no queda mucho después de las ocho.

    ¿Cómo llego a la Isla de Pinos?

    Desde Nueva Caledonia

    Visitar la Isla de Pinos cuando estás en Nueva Caledonia es muy fácil. El archipiélago está situado a unos cien kilómetros de Noumea. Hay dos opciones para llegar a ella. El medio de transporte más práctico es el avión. El viaje desde el aeropuerto de Magenta a Noumea dura sólo treinta minutos y varios vuelos despegan cada día por una tarifa media de ciento treinta euros. Air Calédonie a veces ofrece atractivas ofertas promocionales.

    El barco es una opción un poco más barata. Aún saliendo de Noumea, el Betico 2 te lleva a Kuto en dos horas y media.

    Desde Francia

    Desde Francia, varias aerolíneas lo llevarán a Nueva Caledonia. Más de dieciséis mil kilómetros separan el archipiélago de su tierra firme, lo que explica el costo relativamente alto de los pasajes aéreos. Lo mejor es comparar los precios en un buscador como Skyscanner para encontrar la tarifa más interesante según la fecha elegida.

    Una vez que llegue a la Isla de Pinos (después de seguir nuestros consejos de Noumea), tendrá la posibilidad de alquilar una bicicleta, un scooter o un coche. La mayoría de los hoteles de alto nivel también ofrecen tours para visitar la Isla de Pinos con un guía local.

    ¿Dónde alojarse en la Isla de Pinos?

    Una vez que se sabe qué hacer en la Isla de Pinos, es esencial planear de antemano dónde alojarse. Afortunadamente, hay una amplia selección de alojamientos para todos los gustos y presupuestos. Hay varios hoteles, B&B y campings en la isla. Mientras que los bed and breakfasts ofrecen una experiencia auténtica, a menudo en una cabaña tradicional, los hoteles ofrecen servicios de calidad en lugares idílicos. Puedes encontrarlos en este comparador de hoteles y elegir el que más te atraiga.

    ¡Ahora ya sabes qué hacer en la Isla de Pinos durante tu próxima estancia en el Pacífico! Si desea descubrir más sobre la Gran Tierra y las islas de Nueva Caledonia, no deje de leer nuestra guía dedicada a este destino de ensueño.

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